jueves, 18 de noviembre de 2010

ES LA GUERRA

No sé si la historia fue siempre así. Pero en la actualidad parece una sátira de sí misma, una farsa burda y grotesca... ¿hasta cuando va a mantenerse esta ficción, de que vivimos en una democracia gobernada por y para los ciudadanos? ¿acaso no es evidente que la ley está hecha pensando en las necesidades del gran capital? no somos ya ciudadanos. Nos hemos convertido en carne de cañón para la guerra que las grandes empresas sostienen entre sí, por el saqueo de todos los recursos de la Tierra. No somos más que leña para alimentar las calderas insaciables del máximo beneficio, y poco importan nuestros sueños, nuestros planes, nuestro valor como personas y el valor de tantos recursos naturales que se están expoliando... las cosas ya no tienen valor, sólo un precio, sujeto a las estrategias bélicas de esas grandes empresas. Y los que no sirven ni para arder, o ya están carbonizados serán apartados sin piedad como residuos. ¡En eso nos han convertido! pero encima, como en aquella película de los hermanos Marx, quieren quemar todo el tren, el mismo medio que les sirve de soporte... y al grito de ¡más madera, es la guerra! nos dejamos arrastrar en su viaje suicida y antropófago. ¿Acaso no podemos desenganchar la locomotora? ¿vamos a dejar que el mundo se convierta en un gran campo de concentración, en una granja de esclavos?